El camino de la Virgen

El camino de los Llanos

 

Conocido también como el Camino de la Virgen, esta senda rociera está ligada desde muy antiguo a la devoción de Nuestra Señora del Rocío, remontándose los primeros documentos en el siglo XIV. La primera referencia nos llega de un deslinde del año 1335, donde refieren que este camino se denomina como Camino Viejo hacia Santa María de las Rocinas (antiguo nombre de la Virgen del Rocío). Por entonces, era una de las únicas vías relacionadas junto al actual Camino de la Cerca para llegar al bosque de las Rocinas, hoy Parque Nacional y Natural de Doñana.

En el siglo XVI se convirtió en el Camino Real de Niebla a Sanlúcar de Barrameda tras la conquista de América, por lo cual generó una mayor afluencia de comerciantes y viandantes, centrándose en la pequeña ermita de Ntra. Sra. de las Rocinas como punto de descanso obligado, de la que a pocos metros se levantaba una Venta. A partir de entonces, la devoción a la Virgen del Rocío fue en ascenso. Durante los siglos XVI al XVIII, recibió el nombre de Camino de las Huertas y Camino de Sanlúcar. En 1627 se plantaron veinte fanegas de piñón, lo que se conoce como el Pinar Gordo. Hoy en día se conservan aún los nombres de aquellos parajes con más de quinientos años de antigüedad: Olivarejos, Agua Lázaro, Algaida de la Carbonera, los Llanos, Majada de la Carrasca, etcétera.

Los Traslados de la Santísima Virgen del Rocío se realizaban por este camino, y su presencia en él incidía notablemente en cambios de topónimos. En el siglo XVII este arroyo que atraviesa el camino que recibía el nombre de arroyo de Las Huertas, y que desemboca en la marisma del Rocío, recibió el nombre de Arroyo de Santa María, en honor a la Patrona de Almonte, ya que por él debía de pasar ante la desaparición de los improvisados puentes de madera que solía llevarse las grande riadas.

En el siglo XVIII la explotación agrícola comienza a colonizar nuevas tierras colindantes a El Rocío, naciendo nuevos tramos como el llamado actual tramo de Las Parcelas. Ya en el siglo XIX, el camino de Las Huertas adopta el nombre de Los Llanos, paraje situado a escasos kilómetros de la población. Es entonces, en esta centuria, cuando de forma alternativa y según la época estacional climatológica, las Venidas de la Sagrada Imagen se producían tanto en el Camino de Los Llanos (invierno) o en el Camino de los Tarajales (verano). El Traslado de 1956 fue la última vez que la Virgen del Rocío transitó por el Camino de Los Tarajales, siendo la de 1963 el año que se fijó definitivamente por Los Llanos.

Texto: Javi El Almonteño
Fotos: Periánez y Javi El Almonteño

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.Aceptar