Todas las miradas puestas en Almonte y su Patrona


Con resonancias que se remontan a la relación de la cultura cristiana con la cultura hebrea, el “Jubileo”, recogido en el Antiguo Testamento, en el Levítico, nos habla de liberación, de fiesta, de plenitud, y en definitiva, de un gran hecho religioso. La Iglesia Católica lo viene celebrando desde el año 1300, con algunas excepciones en el siglo XIX, y de forma regular, cada 25 años, desde el año 1450, como espacio temporal singular para la reconciliación y la indulgencia plenaria, cumpliendo con determinados ritos y obligaciones.

Más allá de los dos grandes lugares históricos de peregrinación jubilar cristiana, las ciudades de Roma y Jerusalén, en nuestro entorno próximo cobran un especial significado, con autonomía y configuración propia, los Años Jubilares Jacobeos o Compostelanos que se celebran en Santiago de Compostela y en Santo Toribio de Liébana (Santander), o Caravaca de la Cruz (Murcia); lugares sagrados de la geografía española que atesoran una creciente tradición y a los que se han sumado recientemente otros sitios santos.

Con motivo del Centenario de la Coronación de la Virgen y la celebración del próximo Traslado, la Hdad. Matriz de Ntra. Sra. del Rocío de Almonte, institución que tutela la devoción a la Virgen del Rocío, solicitó a S.S. El Papa, Francisco I, a través de la diócesis de Huelva, la concesión de un Año Jubilar Mariano. Tal como ocurrió hace siete años, dicho deseo ha sido concedido. De modo que todos los peregrinos que acudan a Almonte, donde estará la Santísima Virgen del Rocío, desde el próximo día 20 de agosto de 2019, hasta el domingo siguiente al de la Ascensión del año 2020, y además cumpla con los requisitos establecidos (Confesión Sacramental, Comunión eucarística y orar por la intención del Sumo Pontífice), con espíritu de rechazo a cualquier manifestación de pecado, podrá obtener el favor y consuelo de la indulgencia plenaria.

De entre los lugares del mundo que han celebrado un jubileo alguna vez, únicamente existen seis a los que la Iglesia Católica les ha concedido la autorización para celebrarlo regularmente, lo que se conoce como "Jubileo in perpetuum", algo que a lo que se aspira también lograr para la Patrona de Almonte. El Año Jubilar supondrá el posicionamiento nacional e internacional de Almonte, de sus tradiciones y por supuesto de la veneración a la Virgen del Rocío. Este acontecimiento va a conllevar que en Almonte y en su patrona se centren todas las miradas y que con la puesta en marcha de un completo programa de actuaciones se convierta en referente y destino para millones de turistas y peregrinos.

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